LOS ABUSOS NO PERDONAN
El uso excesivo del celular y las redes sociales puede afectar la salud mental de los jóvenes, generando ansiedad, estrés y baja autoestima. También disminuye la concentración y el rendimiento académico por las constantes distracciones. Además, puede afectar las relaciones sociales reales, promoviendo el aislamiento. La exposición a contenidos irreales fomenta comparaciones dañinas y presión por encajar. Finalmente, el uso prolongado puede alterar el sueño y afectar el bienestar general.
DRAGO, UN PERSONAJE AL QUE LAS PANTALLAS NOLE PERDONAN
